Interior de un moderno centro de datos en España, destacando los sistemas de refrigeración industrial de alta eficiencia energética.

El auge de los centros de datos en España dispara la demanda de sistemas de refrigeración industrial

España se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos preferidos de las grandes tecnológicas para levantar centros de datos. Amazon Web Services, Microsoft y Meta han anunciado inversiones multimillonarias en regiones como Aragón, Madrid y Castilla-La Mancha, atraídas por la disponibilidad de suelo, la conectividad de fibra óptica, un marco regulatorio favorable a las energías renovables y unos costes energéticos más competitivos que los de los mercados tradicionales de Fráncfort, Ámsterdam, Londres o París, conocidos en el sector como los mercados FLAP-D. Este movimiento está teniendo un efecto colateral menos visible pero igualmente relevante para la economía industrial española: el auge de la demanda de sistemas de refrigeración a gran escala.

Una carrera de inversión que no se detiene

Amazon Web Services anunció un plan de inversión que supera los 15.000 millones de euros en Aragón hasta 2033 para desplegar su región de centros de datos en la comunidad, un proyecto que la compañía ha presentado como una de las mayores inversiones industriales extranjeras en la historia reciente de España. Meta, por su parte, ha desarrollado un complejo de centros de datos en Talavera de la Reina (Toledo) con una inversión que ronda los 1.000 millones de euros, mientras que Microsoft mantiene planes de expansión en el corredor de Madrid, donde ya opera infraestructura de nube desde hace varios años.

A este mapa se suman operadores especializados en infraestructura neutral —conocidos en el sector como colocation providers— como Equinix, Merlin Properties, Interxion o Nabiax, que están ampliando su capacidad en la Comunidad de Madrid para dar respuesta a la demanda de computación en la nube y de infraestructura para inteligencia artificial procedente tanto de grandes clientes corporativos como de administraciones públicas.

CompañíaUbicación principalInversión anunciada
Amazon Web ServicesAragón>15.000 M€ (horizonte 2033)
MetaTalavera de la Reina (Toledo)≈1.000 M€
MicrosoftCorredor de MadridAmpliación de infraestructura existente
Equinix / Merlin Properties / NabiaxComunidad de MadridAmpliaciones de capacidad de colocation

El resultado de esta acumulación de proyectos es que España se perfila como uno de los próximos grandes polos europeos de datacenters, en un momento en que el crecimiento del entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y el almacenamiento en la nube están disparando la necesidad de infraestructura de cómputo intensivo a escala continental.

El consumo eléctrico de los datacenters, una magnitud que crece rápido

La Agencia Internacional de la Energía ha advertido en sus últimos informes sobre el sector eléctrico de que el consumo global de electricidad de los centros de datos podría llegar a duplicarse en pocos años, impulsado principalmente por el entrenamiento y la inferencia de modelos de inteligencia artificial. En España, Red Eléctrica ha señalado en distintas ocasiones que la demanda eléctrica asociada a nuevos centros de datos es uno de los factores que está condicionando la planificación de la red de transporte en regiones como Aragón y Madrid, donde se concentran varias de las solicitudes de conexión de mayor potencia de los últimos años.

Este incremento de la demanda eléctrica va directamente ligado a otro reto técnico: cómo disipar el calor que genera esa mayor densidad de cómputo sin que el consumo de agua o de energía adicional destinado a la refrigeración se convierta en un problema en sí mismo.

El reto de disipar el calor de miles de servidores

Cada nuevo centro de datos plantea el mismo desafío técnico: disipar el calor generado por miles de servidores funcionando de forma continua, las 24 horas del día. Los sistemas tradicionales de refrigeración por aire, suficientes durante años para las cargas de trabajo convencionales, empiezan a resultar insuficientes para las densidades de potencia que exigen los clústeres de GPU utilizados en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, donde un solo rack puede concentrar una potencia varias veces superior a la de un rack de servidores tradicional.

Esta circunstancia está acelerando la adopción de sistemas de refrigeración líquida directa (direct-to-chip) y de unidades de distribución de refrigerante (CDU, por sus siglas en inglés), que llevan el fluido térmico mucho más cerca del componente que genera el calor, en lugar de depender únicamente de la circulación de aire por la sala.

Por qué el glicol es clave en la nueva generación de centros de datos

Los sistemas de refrigeración líquida más habituales en el sector utilizan circuitos cerrados de fluidos térmicos —típicamente mezclas de agua con glicoles— que circulan entre los racks de servidores y las unidades de intercambio de calor, absorbiendo y transportando el calor generado por el hardware hasta los sistemas de disipación exterior, ya sean torres de refrigeración, intercambiadores de aire o sistemas de free cooling.

Frente a la refrigeración evaporativa tradicional, que consume grandes volúmenes de agua que se pierden por evaporación, los circuitos cerrados basados en mezclas de glicol permiten reducir de forma notable el consumo hídrico de la instalación, ya que el fluido se recircula de forma continua en lugar de reponerse constantemente. Este aspecto ha cobrado especial relevancia en España tras la polémica social generada por el consumo de agua de algunos proyectos de datacenters, un debate que se ha planteado tanto en Aragón como en Talavera de la Reina, donde asociaciones vecinales y organizaciones ecologistas han cuestionado el impacto hídrico de estas instalaciones en un contexto de disponibilidad de agua cada vez más ajustado por el cambio climático.

Los propios operadores de datacenters han respondido a esta presión anunciando compromisos de reducción del uso de agua y una migración progresiva hacia sistemas de refrigeración basados en circuitos cerrados de glicol, precisamente porque permiten desacoplar en gran medida la refrigeración del consumo de recursos hídricos locales.

Una oportunidad para la industria química nacional

Este cambio de paradigma en la refrigeración de centros de datos está generando una demanda creciente de fluidos anticongelantes y de transferencia térmica de calidad industrial, un mercado en el que también participan fabricantes españoles. Empresas químicas nacionales especializadas en fluidos de climatización, como CH Química, con su línea de glicoles industriales, se posicionan como proveedores de referencia para operadores de infraestructura, integradores de climatización y empresas de instalación que buscan suministro nacional con plazos de entrega más cortos y sin la dependencia logística de la importación desde otros mercados europeos.

Contar con proveedores locales de fluidos de refrigeración certificados resulta especialmente relevante en un sector donde los proyectos de construcción de datacenters manejan plazos de ejecución muy ajustados y donde cualquier retraso en el suministro de componentes críticos —incluidos los fluidos térmicos de los sistemas de refrigeración— puede tener un impacto directo en la fecha de puesta en marcha de instalaciones que representan inversiones de cientos de millones de euros. Además, la proximidad geográfica del proveedor reduce la huella de carbono asociada al transporte, un criterio cada vez más presente en los pliegos de sostenibilidad de los grandes operadores tecnológicos.

Empleo e impacto económico más allá del sector digital

El impacto económico de este boom no se limita a la construcción de las instalaciones. Los grandes proyectos de datacenters generan una cadena de proveedores industriales muy amplia: desde empresas de climatización e ingeniería mecánica hasta fabricantes de fluidos térmicos, pasando por instaladores eléctricos, empresas de seguridad y mantenimiento, y proveedores de servicios de construcción especializada. Para la industria química nacional, este ecosistema representa una vía de diversificación de negocio que conecta directamente el sector tecnológico con el tejido industrial tradicional del país.

Un mercado que seguirá creciendo

Los analistas del sector coinciden en que la expansión de la inteligencia artificial y la computación en la nube mantendrá una trayectoria de crecimiento sostenido en los próximos años, lo que se traduce en más proyectos de construcción de centros de datos en territorio español y, con ellos, en una demanda cada vez mayor de soluciones de refrigeración industrial eficientes. Para la cadena de suministro química nacional, este boom tecnológico representa una oportunidad de negocio que va mucho más allá del sector digital: la industria de fluidos térmicos y anticongelantes se convierte en un actor silencioso pero imprescindible detrás de cada nuevo centro de datos que se pone en marcha en el país.

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